Un ejemplo claro de metáfora es la fotografía que ves en el encabezado de esta página, un niño abriendo un cofre muy antiguo en el que encuentra tesoros insospechados. O la imagen en la parte superior a estas líneas. Una jóven explorando su imagen en el agua desde un estado de curiosidad por entender los cambios que su imagen sufre con las ondas que se generan en el agua. Tal como la percepción de nosotros mismos cambia, evoluciona con las ondas que generan los eventos vitales. Así es el trabajo del coaching.
Mi misión es ser esas herramientas de exploración que te llevarán a lograr esos descubrimientos, esas conquistas, esos hallazgos. Acompañarte en ese viaje interior que estás por comenzar (o continuar) y convertirme en tu pala para escarbar, en tu linterna para que continúes tu camino o puedas iluminar el antiguo cofre que has abierto. Convertirme en tu brújula, en la lente para saber si lo que has encontrado es oro o una piedra preciosa; es decir, que te acompañaré y asistiré como un instrumento de navegación/acción en tu proceso hacia la realización de objetivo. |